Ocho camisetas blancas que juegan a simular chalecos, que insertan corbatas y bolsillos vaqueros en su algodón desgastado, que se convierten en camisas gracias a mangas rescatadas de otras prendas. Una selección de piezas inspiradas y motivadas por el diseñador malagueño David Delfín que se exponen en el CaixaForum (paseo del Prado, 36) hasta el 13 de noviembre.

Junto a las prendas que visten los maniquíes, tres de sus creadores: Agustín, un joven que contesta con marcado acento de Guinea Ecuatorial; Steven, que ahora estudia un módulo de hostelería, y Seima, una chica de ojos expresivos que sonríe entre presumida y tímida. Ninguno de los tres pasa de 18 años y participan en la Asociación Semilla para la Integración Social, organización madrileña sin ánimo de lucro que, desde 1974, se encarga de la acogida e inserción social de jóvenes conflictivos, desorientados, con pocos recursos, desatendidos o que han abandonado los estudios por falta de motivación, por rebeldía o por impaciencia.